¿Te está costando ser consistente y está afectando tus resultados? 5 pasos que te ayudarán a ser más consistente.

A ver si esto te suena familiar.

Te fijas una meta: un cuerpo más sano, mejorar una relación, aprender nuevas habilidades, un nuevo proyecto, un emprendimiento o alguna actividad relacionada con él.

Empiezas, te planificas y compras todo lo que necesitas para hacerlo (y más)…

Durante los primeros diez días más o menos, impulsado por la motivación para alcanzar tu meta, trabajas en ella todos los días.

Pero entonces, gradualmente comienzas a faltar o dejar de hacerlo.  Un día aquí. Un día allí. Y antes de darte cuenta, tu proyecto está abandonado y todas las cosas que compraste guardadas y llenas de polvo.

Y el ciclo comienza de nuevo.

“Si aprendes a ser consistente, ya estás a mitad del camino”

Hay muchísimos beneficios que encontrarás en ser constante en lo que haces.

No sólo en tu emprendimiento o tu marca, sino también en tu vida personal, sobre todo con tus hijos.

CONFIANZA

Los patrones son importantes para elevar la confianza, ya que cuando te compromete con algo y lo sigues, aprendes a confiar ti y tu capacidad. (para ti misma y con los demás)

REPUTACIÓN

Tu reputación también se beneficiará de la consistencia porque cuando tus comportamientos están en línea con tus palabras y las promesas que haces, las personas confiarán en lo que pueden esperar de ti.

Si saben lo que seguirá, las personas y tus clientes lo apreciarán y te recordará por eso.

Es parte importante de tu marca personal.

RESULTADOS

Hasta que realmente hayas intentado algo nuevo por un período de tiempo y de una manera consistente (para mí al menos 6 meses), no puedes decidir si de verdad funciona o no.

¿Cómo vas a medir la efectividad de algo si no lo mides haciéndolo de una manera consistente por un período razonable de tiempo?

Muchos esfuerzos fallan antes de llegar a la meta, pero no porque lo que hiciste no te funcionó o los objetivos no estaban claros. El problema es que a menudo no te quedaste suficiente tiempo intentando y en el rumbo para lograr ese objetivo.

Y ¿qué puedes hacer para trabajar en tu consistencia?

1. TU PLAN 

Incluso los mejores y más detallados planes fallarán si no tienes consistencia, pero más allá de esto te invito a revisar detalladamente las metas que te propones.

  • ¿Qué grado de dificultad tienen o cuán retadoras son?
  • ¿Cuántas cosas te estás proponiendo hacer al mismo tiempo?
  • ¿En cuánto tiempo las quieres lograr? ¿Lo estás segmentando en etapas?

Puedes tener un plan maravilloso, pero si lo haces extremadamente difícil o demasiado estricto, esto solo hará que sea insostenible en el tiempo y que te desmotives al no avanzar el ritmo de tus espectativas.

En otras palabras, tu plan debe ser retador, pero alcanzable.

 2. TUS MOTIVOS 

Te invito a responderte estas preguntas:

  •  ¿Para qué es importante para ti hacerlo?
  • ¿Qué te motivó a empezar?
  • ¿Es realmente lo que te apasiona?
  • ¿Es realmente lo que quieres?
  • ¿Lo haces por ti o por lo que lo demás piensen de ti?

Muchas veces no es el plan, si no lo que te motiva a hacer el plan. TU PROPOSITO.

Para superar los obstáculos, retos, altos y bajos del camino, es importante que estés conectada con esas razones que te mueven y te llevaron a empezar. Sólo esto te llevará a superar los días que sientes que renunciar es la única opción.

Cuando sientas que quieres renunciar, recuerda para que empezaste”

3. TU RETO

Identifica tus áreas de oportunidad o tus áreas menos fuertes y TRABAJA EN ELLAS.

¿Qué es lo que más te cuesta hacer? ¿Qué es lo que te parece más difícil de continuar?

Estando consiente de estas “posibles áreas de quiebre” podrás reforzararlas y prepararte para los momentos de mayor presión.

Y ¿Cómo puedes prepararte? Leyendo, haciendo cursos, pidiendo ayuda, preguntando y compartiendo experiencias con otras personas que pasaron por los mismos retos. No esperes a estar mal para pedir ayuda.

4. TU ENFOQUE 

Tus expectativas de resultados rápidos o tu enfoque en el resultado en lugar del proceso afectan directamente en tu “ser constante”.

Si una meta es lo suficientemente atractiva como para motivarte no la vas a lograr sin trabajo duro y sacrificio durante un período importante de tiempo.

Tendremos que pasar por muchos aprendizajes y retos para poder lograrlo, pero lamentablemente la gran mayoría de las personas sólo buscan tener resultados inmediatos. Gratificación instantánea.

Abraza los retos y aprendizajes de tus experiencias, es parte del camino al crecimiento.

Mientras más rápido entiendas son parte esencial del progreso, más rápido vendrán los resultados que quieres.

5. TU BALANCE 

No seas tan dura contigo misma, abraza tus logros y el camino recorrido.

Encuentra tu balance entre la exigencia, la flexibilidad, la paciencia, y sobre todo disfruta y encuentra tu alegría en el proceso.

Por último, ser consistente no significa que no puedas cambiar. Por el contrario, la consistencia te da una base firme para evolucionar. Una vez que hayas practicado, aprendido de tus experiencias y construido una reputación, tendrás aún más espacio para evolucionar, crecer y expandirte.

Si te gustó y ayudó este articulo compártelo y deja en tus comentarios con tus experiencias. ¡Me encantará escucharte!.

Un abrazo,

Kari

 

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